Síndrome premenstrual: qué es normal y qué no

Unos días antes de que te baje, algo cambia. Te hinchas, te duelen los senos, duermes mal y cosas que normalmente dejarías pasar te irritan o te hacen llorar. Luego llega la regla y, en uno o dos días, vuelves a ser tú.

A muchas mujeres les han dicho que eso es «normal» y que hay que aguantarlo. A veces es cierto. Otras veces no, y la diferencia está en cuánto te afecta y en qué momento aparece.

Qué está pasando en tu cuerpo

En la segunda mitad del ciclo, después de la ovulación, sube la progesterona (la hormona que prepara el útero para un posible embarazo) y el estrógeno sube y baja. Si no hay embarazo, las dos caen de golpe unos días antes de la regla.

Lo interesante es que las mujeres con síndrome premenstrual, en general, no tienen hormonas «desbalanceadas». Sus niveles suelen ser iguales a los de mujeres sin síntomas. Lo que cambia es la sensibilidad del cerebro a esas subidas y bajadas normales. Esos cambios afectan la serotonina, un mensajero químico que regula el ánimo, el apetito y el sueño, y también a un derivado de la progesterona que actúa sobre los mismos receptores que calman la ansiedad.

Por eso un análisis de hormonas en sangre no diagnostica el síndrome premenstrual. El diagnóstico se hace con el calendario de tus síntomas, no con un número de laboratorio.

Dónde está la línea entre molestia y algo que tratar

Lo que se considera esperable

La mayoría de las mujeres que menstrúan notan algún cambio antes de la regla: algo de hinchazón, senos sensibles, antojos, cansancio o un ánimo más frágil. Si esos cambios son leves, no te impiden trabajar, convivir ni dormir, y desaparecen al empezar el sangrado, se consideran parte del ciclo.

Síndrome premenstrual

Se habla de síndrome premenstrual cuando los síntomas físicos o emocionales:

  • Aparecen en los cinco días, más o menos, antes de la regla.
  • Desaparecen en los primeros días del sangrado, a más tardar hacia el cuarto día.
  • Hay una semana, como mínimo, en la primera mitad del ciclo en la que estás sin síntomas.
  • Se repiten en varios ciclos seguidos.
  • Afectan de forma clara tu trabajo, tus relaciones o tu vida diaria.

Cuántas mujeres lo tienen depende mucho de cómo se defina en cada estudio, por eso las cifras publicadas varían bastante. Lo que sí es constante es que es frecuente y que muchas lo viven sin buscar ayuda.

Trastorno disfórico premenstrual

Es la forma intensa, y afecta a una minoría de mujeres. Aquí predominan los síntomas emocionales: tristeza profunda o desesperanza, ansiedad marcada, irritabilidad o enojo que generan conflictos, cambios bruscos de ánimo, sensación de estar fuera de control. Tiene criterios diagnósticos propios y se trata como una condición seria, porque lo es. No es «ser exagerada».

Lo que se parece, pero no es

Aquí está la parte donde más se equivoca el diagnóstico. El calendario de síntomas ayuda a separar:

  • Depresión o ansiedad que empeoran antes de la regla. Si los síntomas están presentes todo el mes y solo se intensifican antes de sangrar, no es síndrome premenstrual. Se llama exacerbación premenstrual, y el tratamiento se enfoca en la condición de fondo.
  • Problemas de tiroides. El hipotiroidismo puede dar cansancio, ánimo bajo, hinchazón y reglas irregulares o abundantes. Explico qué pedir en hipotiroidismo: qué estudios pedir y cómo leerlos.
  • Síndrome de ovario poliquístico. Si tus ciclos son irregulares, tienes acné o vello en cara y abdomen, conviene revisarlo. Aquí están los análisis que se piden si sospechas SOP.
  • Endometriosis. Si lo que predomina es dolor intenso antes y durante la regla, dolor con las relaciones o al evacuar, el problema no es el síndrome premenstrual.
  • Perimenopausia. Después de los 40, síntomas que antes no tenías, sobre todo con mal sueño, bochornos y ciclos que cambian, pueden ser el inicio de la transición a la menopausia.
  • Anemia por reglas abundantes. Cansancio, falta de aire y palpitaciones que empeoran alrededor de la regla pueden deberse a hierro bajo.

Cuándo consultar

Busca valoración médica si tienes cualquiera de estas señales:

  • Los síntomas te hacen faltar al trabajo, discutir con frecuencia o aislarte cada mes.
  • El ánimo bajo o la ansiedad no desaparecen cuando termina la regla.
  • Sangrado muy abundante: necesitas cambiar toalla o tampón cada hora durante varias horas, o expulsas coágulos grandes.
  • Dolor que no mejora con analgésicos comunes o que te obliga a quedarte en cama.
  • Sangrado entre reglas o después de las relaciones sexuales.
  • Ciclos que de pronto se vuelven muy cortos, muy largos o irregulares.
  • Una bolita en el seno que no desaparece después de la regla, o salida de líquido por el pezón.
  • Síntomas nuevos o mucho más intensos después de los 40.

Busca ayuda de inmediato si en esos días tienes ideas de hacerte daño o de que no vale la pena vivir, aunque sepas que se te pasan cuando baja la regla. En México puedes llamar a la Línea de la Vida al 800 911 2000, gratis y a cualquier hora, o acudir a urgencias. Que sea cíclico no lo hace menos serio.

Qué puedes hacer hoy

  1. Empieza un registro diario de dos ciclos. Cada noche anota el día del ciclo y califica del 0 al 3 tus síntomas principales: ánimo, irritabilidad, ansiedad, hinchazón, dolor de senos, sueño, antojos. Es la herramienta con la que se hace el diagnóstico, y con dos meses de datos una consulta rinde mucho más. También te muestra si de verdad hay una semana libre de síntomas o no.
  2. Muévete, sobre todo en la semana previa. La actividad aeróbica regular, como caminar a paso rápido, nadar o bailar, se ha asociado con menos síntomas. No tiene que ser intensa ni larga; importa más que sea constante.
  3. Ajusta la semana previa, sin volverla un castigo. Hay algo de evidencia de que el calcio de los alimentos ayuda con los síntomas, así que incluye lácteos, tortilla de maíz nixtamalizado, sardinas o ajonjolí. Reducir el alcohol y el exceso de café en esos días a varias mujeres les baja la irritabilidad y mejora el sueño. Antes de tomar suplementos, coméntalo con tu médico.

Seré honesto: en síntomas leves estos cambios pueden bastar, pero en síntomas moderados o intensos muchas veces no alcanzan. Eso no significa que lo hiciste mal. Existen tratamientos médicos con buena evidencia, desde analgésicos específicos hasta opciones hormonales y medicamentos que actúan sobre la serotonina, y la elección depende de tus síntomas, tu edad y si buscas embarazo.

Si quieres revisarlo conmigo

Si cada mes pierdes varios días por estos síntomas, o no sabes si lo tuyo es síndrome premenstrual, tiroides, SOP o algo más, en consulta revisamos tu registro, tu historia y tus estudios para ubicar la causa y decidir un tratamiento que tenga sentido para ti.


Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la valoración de un profesional de la salud. Ante síntomas persistentes o de alarma, consulta con tu médico.